El 2022 fue un año bastante inusual en cuanto al clima.
En los 12 meses se vivieron lluvias torrenciales en las localidades del Estado
Bolivariano de Mérida, esto demandó la acción gubernamental con respuestas a la población víctima de las
situaciones que se presentaron.
El secretario sectorial para el Desarrollo de la
Infraestructura y Vivienda, Alexis Nava, destacó que desde diciembre de 2021
hubo una crecida del caudal en la quebrada El Playón, en el municipio Zea, lo
que tenía más de 15 años sin suceder y que generó una anegación en varias
viviendas.
“Al lugar se trasladó maquinaria y se iniciaron los
trabajos de ingeniería para solventar la situación en el menor tiempo posible.
A la par, en Santa Cruz de Mora, en el Valle del Mocotíes, también se hizo un
arduo trabajo durante 3 meses, de forma continua, debido a la crecida de las
quebradas que atraviesan la Troncal 007”, recordó Nava.

Por su parte, la Troncal 001, ubicada en el municipio
Alberto Adriani, y que pasa por Obispo Ramos de Lora, Caracciolo Parra y
Olmedo, Tulio Febres Cordero, Justo Briceño, hasta llegar a Julio César Salas,
presentó una situación más compleja debido a que la parte alta montañosa de la
Sierra de la Culata, que descarga hacia la zona del lago de Maracaibo, hizo que
se incrementaran las corrientes y los deslaves en cada uno de estos sectores.
No obstante, se logró —con el esfuerzo coordinado del
Gobierno nacional y regional— contener por momentos las situaciones, pero se
vieron afectados las zonas bajas y algunos puentes principales.
“Caño Arenoso o Caño El Tigre son solo algunos de los
puentes afectados, debido a que los tirantes que mantienen la altura con
respecto al lecho del río estuvieron casi saturados por material rocoso, pesado
y sedimento”, agregó el responsable de la dependencia del Ejecutivo regional.
En compañía del Ministerio del Poder Popular para el
Ecosocialismo y del Ministerio del Poder Popular de la Atención de las Aguas,
se integraron comisiones para encontrar soluciones en corto, mediano y largo
plazo, dando a entender que el planeta está pasando por un momento tenso en materia
de cambio climático, y que ha ayudado —a partir de lluvias fuera de temporada—
a incrementar el nivel del agua que está llegando a varias zonas de la
geografía regional.
El páramo también fue otra zona afectada, de forma
específica el municipio Rangel, donde se vivió una situación parecida a la de
los otros municipios, justo en dos quebradas que pasan por Cacute.
“Se estuvo más de 6 días trabajando para activar el paso
vehicular de forma oportuna, lo que significó que solo se cerró la transitabilidad
por 18 horas”, rememoró Nava.
De la mano de varios entes nacionales, aunado al trabajo
de la Gobernación del Estado Bolivariano de Mérida, se pudo contener la crisis
natural vívida en el 2022, a partir del esfuerzo de un grupo de hombres y
mujeres, quienes a bordo de maquinaria pesada y con un estudio de ingeniería de
avanzada pudieron minimizar lo daños y anteponerse a las lluvias y deslaves
siguientes.
“Mérida fue uno de los estados más afectados por la
naturaleza durante el año 2022, pero —afortunadamente— esta entidad federal
cuenta con el gobernador Jehyson Guzmán, quien logró, en el menor tiempo
posible, darle respuesta integral a la población con el apoyo permanente del
presidente de la República, Nicolás Maduro, y del Poder Popular organizado”,
finalizó Nava. /Prensa Gobernación de Mérida

